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Aromaterapia

Aceite de albaricoque

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El aceite vegetal de albaricoque (Prunus armeniaca) se obtiene por la presión en frío de las semillas de albaricoque.

Entre sus principales componentes destacan los ácidos grasos monoinsaturados:
Ácido oleico (62%)
Ácido linoleico (30%)
Aunque también tiene ácido palmítico (5%).
Contiene una gran cantidad de vitamina E (antioxidante) y un gran número de minerales beneficiosos para la piel.

Propiedades cosméticas

Favorece la hidratación del cutis y activa sus funciones, especialmente cuando está inflamada por la acción del viento o el sol.
Estimula el proceso de regeneración cutánea. Es ideal para rejuvenecer y reafirmar pieles maduras.
Mejora la elasticidad y la flexibilidad de la piel.
Suaviza las pieles más curtidas.
Es un aceite vegetal muy ligero que penetra con rapidez en la piel.
Ideal para pieles muy delicadas.
Ayuda con pequeñas irritaciones y eccemas de la piel.
Especialmente indicado para el masaje corporal en ancianos y niños.
Ideal para hidratar zonas de la piel que son especialmente secas como los codos.

Consejos de uso

Una vez desmaquillada la piel y realizada la exfoliación, realizar un masaje facial con el aceite de semillas de albaricoque con los siguientes preparados:

Masaje facial hidratante para pieles apagadas y fatigadas:
A una cucharada de aceite vegetal de semilla de albaricoque añadir 1 gota de aceite esencial de sándalo y otra gota de aceite esencial de naranja.

Masaje facial para pieles sensibles:
A una cucharada de aceite vegetal de semilla de albaricoque añadir 1 gota de aceite esencial de lavanda y otra gota de aceite esencial de manzanilla romana.

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